Endress+Hauser se ha propuesto alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. Los mayores desafíos se encuentran en las fases iniciales y finales de su cadena de valor, donde las emisiones de Alcance 3 representan la mayor parte del impacto climático del Grupo. Hans Joachim Fröhlich, director de tecnología y cartera de productos explica: "Utilizamos grandes cantidades de acero y aluminio en nuestros instrumentos, por lo que más de un tercio de nuestra huella ambiental proviene de los bienes que compramos. Y aproximadamente la mitad de nuestra huella proviene del consumo de energía y de otros factores asociados a la fase de uso de nuestros instrumentos por parte del cliente, especialmente si se tiene en cuenta su larga vida útil".
Por estas razones, Fröhlich está trabajando con los centros de producto de Endress+Hauser para descarbonizar la cartera del Grupo. "Estamos revisando nuestra cartera producto por producto. Queremos que las próximas generaciones de nuestros instrumentos sean más sostenibles y, al mismo tiempo, ofrezcan a los clientes un valor añadido: ya sea mediante prestaciones mejoradas a un precio justo, o manteniendo las mismas prestaciones a un mismo precio o a precios inferiores."
Para dar forma a este proceso de innovación, la empresa está poniendo en marcha nuevas directrices de diseño ecológico para todo el grupo. El marco forma parte de las normas internas de la empresa para el desarrollo de productos y, en adelante, orientará el trabajo de más de 1.300 empleados de I+D. Establece principios y prácticas ecológicos sin limitar la libertad creativa de los diseñadores. El objetivo es optimizar el diseño de diversos tipos de instrumentos, centrándose en aspectos como los metales utilizados, el ahorro de materiales, la electrónica, el consumo de energía y, en el caso de los analizadores, los niveles de emisión de los gases de prueba. Endress+Hauser también pretende seguir mejorando la reparabilidad y la reciclabilidad de sus instrumentos de medición, avanzando así hacia un modelo de economía circular.
Plazos de desarrollo más cortos
En el futuro, las herramientas informáticas ayudarán a los equipos de desarrollo de la empresa a evaluar las implicaciones medioambientales de sus ideas. Estas herramientas podrían utilizarse, por ejemplo, para determinar qué combinación de fuentes de energía se necesita para producir los materiales con los que se fabricará un instrumento. También se recurrirá cada vez más a tecnologías que permitan probar y optimizar variantes de diseño de forma virtual, incluso antes de construir el primer prototipo. "Actualmente lideramos el sector en la simulación del rendimiento de componentes fabricados con nuevos materiales ecológicos y de bajas emisiones", explica Hans Joachim Fröhlich. Los equipos de desarrollo también pueden utilizar la simulación por ordenador para evaluar rápidamente el rendimiento y la viabilidad comercial de nuevos componentes, conjuntos e instrumentos completos.
Según Fröhlich, alcanzar el objetivo de emisiones netas cero —y, en particular, encontrar el equilibrio óptimo entre sostenibilidad ecológica y viabilidad comercial— requerirá tanto una mayor digitalización como una colaboración estrecha con los proveedores. Al igual que Endress+Hauser, estos proveedores mejoran continuamente sus procesos, y muchos de ellos ya operan con cadenas de valor muy avanzadas en comparación con otros actores del sector. "Todo ello nos permite acelerar la innovación sostenible, en beneficio de nuestros clientes y del cumplimiento de nuestros ambiciosos objetivos climáticos", afirma Fröhlich. Endress+Hauser aspira a reducir en un 35 % las emisiones generadas en las etapas iniciales y finales de cadenas sus cadenas de valor para el año 2034.
Sostenibilidad desde el diseño
Con sus nuevas directrices de ecodiseño, Endress+Hauser está integrando los principios de sostenibilidad de forma aún más profunda en sus procesos de innovación. Este marco garantiza que los factores ecológicos se tengan en cuenta desde las fases iniciales del desarrollo de nuevos productos y en el rediseño de los ya existentes. El objetivo es minimizar el impacto ambiental de los productos de la empresa, centrándose, por ejemplo, en el tipo de construcción o en los materiales y componentes utilizados. Un buen diseño ecológico siempre genera beneficios tanto medioambientales como económicos, por ejemplo, mediante el ahorro de material o la reducción de los costes de funcionamiento. El nuevo marco se alinea con la reciente Directiva de Ecodiseño de la UE y armoniza las normas existentes dentro del Grupo Endress+Hauser.