De la meta oro al aprendizaje Plata:
El camino LEED de un edificio que sigue evolucionando
En un contexto donde la eficiencia energética, la gestión responsable del agua y el bienestar de las personas se han vuelto prioridades estratégicas, la certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) representa mucho más que un distintivo visible.
Es una forma de diseñar, construir y operar edificios con una visión de largo plazo, alineada con la sostenibilidad y la mejora continua.
Ese fue el objetivo desde el inicio del proyecto del edificio corporativo de Endress+Hauser México, alineado con altos estándares ambientales.
Un objetivo ambicioso en un contexto inesperado
Desde su concepción, el edificio fue proyectado para obtener la certificación LEED Oro. Sin embargo, el desarrollo coincidió con la pandemia, un periodo especialmente complejo para la construcción. Las restricciones operativas y la dificultad para validar evidencias técnicas llevaron a alcanzar finalmente la certificación LEED Plata, a solo cuatro puntos del nivel Oro.
“La meta fue siempre el nivel Oro. La pandemia nos obligó a ajustar procesos, pero dejó aprendizajes que hoy fortalecen nuestra gestión sostenible”, afirma Gabriela Martínez, directora de Quality & Adm. Services y líder del proyecto LEED en Endress+Hauser México.
LEED como herramienta estratégica de gestión
Más allá del cumplimiento técnico, la certificación LEED se integró como una herramienta estratégica de gestión, conectando calidad, sostenibilidad y operación.
“LEED no es únicamente un certificado. Es un marco que nos ayuda a tomar mejores decisiones, a priorizar inversiones y a asegurar que la sostenibilidad esté integrada en la estrategia y en la operación diaria”, explica Gabriela Martinez.
Este enfoque permitió que el proyecto trascendiera la fase de construcción y se consolidara como un sistema vivo, con impacto real en la operación del edificio.
Movilidad y eficiencia: decisiones que reducen el impacto ambiental
El proyecto incorpora estaciones de carga para vehículos eléctricos y espacios preferentes para autos de bajas emisiones, promoviendo alternativas de movilidad con menor huella ambiental y contribuyendo a la reducción de emisiones indirectas asociadas al transporte.
Estas medidas forman parte de una estrategia integral orientada a disminuir el impacto ambiental desde las actividades más cotidianas.
Eficiencia hídrica sostenida por la operación
La planta de tratamiento de 7.2 m³/día abastece riego y sanitarios; junto con equipamiento eficiente, reduce hasta 44 % el consumo de agua.
“El reto no es solo diseñar sistemas eficientes, sino asegurar su correcta operación diaria mediante mantenimiento, monitoreo y disciplina operativa”, explica Víctor Balderas, Building Administrator, responsable de la operación de los sistemas y del mantenimiento de la eficiencia del edificio.
Energía: eficiencia que se conserva en el tiempo
En la azotea del edificio se instalaron 132 paneles solares, que aportan alrededor del 16 % del consumo energético total. Esta generación se complementa con iluminación LED, sensores de presencia y sistemas de control que optimizan el uso de la energía.
“La eficiencia energética no termina cuando el edificio se inaugura. Nuestro trabajo es asegurar que los sistemas sigan funcionando como fueron concebidos y que los ahorros se mantengan en el tiempo”, añade Víctor Balderas.
Políticas y procedimientos: la base para reducir CO₂ en la operación
Estas políticas abarcan, entre otros aspectos, el uso eficiente de la energía y el agua, criterios de mantenimiento preventivo, lineamientos de limpieza verde, gestión de residuos, monitoreo de consumos y concientización de los usuarios del edificio.
Bienestar y experiencia de las personas
Un componente clave para mantener el desempeño ambiental del edificio es la implementación de políticas y procedimientos de operación sostenible, alineados con el compromiso de Endress+Hauser con la reducción de emisiones de CO₂.
Estas políticas incluyen el uso eficiente de energía y agua, mantenimiento preventivo, limpieza verde, gestión de residuos, monitoreo de consumos y concientización de los usuarios. Este enfoque garantiza una operación eficiente y consistente a lo largo del tiempo, permitiendo que los beneficios ambientales del edificio se mantengan y evolucionen durante toda su vida útil.
Operar LEED: un compromiso permanente
Uno de los principales aprendizajes del proyecto es que LEED no concluye con la obtención del certificado. Mantener el estándar requiere operación responsable, mantenimiento adecuado y una cultura organizacional alineada.
“La certificación se sostiene en la operación diaria. Cada decisión cuenta, desde el uso eficiente de los recursos hasta el cuidado de los sistemas y los espacios”, enfatiza Víctor Balderas.
Respaldo del grupo y visión institucional
El proyecto LEED en México se enmarca en una visión más amplia del Endress+Hauser Group, donde la sostenibilidad es un pilar estratégico respaldado desde la alta dirección.
“Este edificio es una muestra clara del compromiso del Endress+Hauser Group con la sostenibilidad y de la confianza que el grupo deposita en México. Representa nuestra visión de largo plazo y nuestra responsabilidad con el entorno y las futuras generaciones”, afirma Eduardo Rodríguez, Director General de Endress+Hauser México.
Mirando hacia adelante
La certificación LEED Plata marca un hito relevante para Endress+Hauser México, pero no un punto final. Haber quedado cerca del nivel Oro dejó claridad sobre los siguientes pasos y consolidó una cultura de mejora continua basada en operación, datos y compromiso institucional.
Sobre LEED
LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) es el sistema de certificación de edificios sustentables más reconocido a nivel internacional, desarrollado por el U.S. Green Building Council (USGBC).